| I CONFERENCIA
ATLÁNTICA DEL CÁNCER LIBRO DE PONENCIAS
La
celebración de la I Conferencia Atlántica
del Cáncer culmina la etapa inicial de
la puesta en marcha del ICIC después de
su presentación en las dos provincias canarias.
A lo largo de casi un año sin descanso,
en el que el comité de dirección
del Instituto ha realizado una labor ingente en
busca de los apoyos necesarios para apuntalar
lo que hasta hace muy poco sólo era un
proyecto lleno de ilusión y cargado de
posibilidades de futuro, hoy sale a la luz este
libro de ponencias que recoge el resultado de
múltiples trabajos de investigación
que intentan aportar un grano de arena a la lucha
contra la enfermedad tumoral.
Hace
apenas tres semanas tenía la enorme satisfacción
de tener entre mis manos el primer ejemplar del
libro "El Instituto Canario de Investigación
del Cáncer. Canarias contra el Cáncer".
Al terminar su lectura experimenté la tremenda
emoción de sentir como mías, de
Nico, de Eduardo y de Angel, todas las páginas
que, en un relato fácil y sencillo de leer,
nos ponen al descubierto los pasos firmes que
el Instituto sigue de manera imparable.
Hoy
es el libro que hemos titulado "Oncología
Molecular 2002" y contiene las ponencias
de la "I Conferencia Atlántica del
Cáncer". Un relato pormenorizado de
trabajos de investigación, contribución
a esta reunión de numerosos investigadores
básicos y clínicos del cáncer,
que con su esfuerzo diario están abriendo
las puertas y ventanas de ese cuarto oscuro y
misterioso donde la enfermedad sigue guardando
sus secretos más inexpugnables. Los rayos
luminosos del conocimiento están penetrando,
no sin esfuerzo, y en el horizonte cercano comienzan
a aparecer señales de esperanza que mantienen
vivas nuestras fuerzas en la perseverancia de
la lucha.
Nos
reunimos en Pájara (Fuerteventura), como
una muestra más de la regionalidad del
proyecto. Porque no queremos el protagonismo personal
ni geográfico. Queremos el esfuerzo de
todos para continuar luchando contra el cáncer,
porque la victoria final en esa contienda es nuestro
objetivo. Esa siempre fue la idea que movió
la creación del ICIC. Anhelos por elevar
el conocimiento, cada día más, sobre
los mecanismos de aparición y desarrollo
de la enfermedad, con el afán de que también
nuestros medios de combate sean cada vez más
contundentes.
Mi
saludo más cordial y bienvenida a todos
los investigadores del cáncer que nos visitan
estos días, y a los autores que han contribuido
con su esfuerzo a que este libro sea una realidad.
Espero que la estancia en Fuerteventura sea lo
más fructífera posible en el aspecto
científico, con el deseo de que guarden
también un recuerdo imperecedero de nuestra
tierra y de nuestra gente canaria, expresión
máxima de la amabilidad y generosidad de
un pueblo.
Javier
Dorta
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